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Gaviota Counseling Services

 

 

 

Hace 25 años, yo estaba en Puerto Rico, en mi casa, jugando con mis hijos, cuando la programación de televisión fue interrumpida por las noticias.

 

Recuerdo la incertidumbre, el desconcierto y esa sensación de que algo enorme estaba ocurriendo. Nueva York estaba lejos de nosotros, pero, al mismo tiempo, nunca había sentido un lugar tan cerca.

 

Y mientras observaba aquellas imágenes, pensé en algo que todavía hoy, 25 años después, me sigue haciendo reflexionar: ¿qué sucede cuando dejamos de vernos como individuos separados y comenzamos a reconocernos como parte de un mismo sistema?

 

El dolor compartido y el poder del "nosotros"

 

Cuando las torres colapsaron, sentí que nuestro corazón saltó al unísono. Millones de personas, muchas de ellas completamente desconocidas entre sí, compartieron el dolor, la incertidumbre y la necesidad profunda de ayudarse mutuamente ante un trauma colectivo..

 

Por un momento, fuimos menos “yo” y mucho más “nosotros”.

 

Esa experiencia quedó grabada en mí no solamente como un acontecimiento histórico, sino también como un poderoso recordatorio de nuestra naturaleza humana: somos seres relacionales.. Lo que le ocurre a uno puede tocar a muchos. El dolor de alguien puede convertirse en nuestro dolor, y la necesidad de otro puede despertar nuestra inmensa capacidad de cuidar, acompañar y sostener.



 

"25 años después del 11 de septiembre: una reflexión sobre el poder de la conexión humana y la sanación sistémica".

 

 

 

Sanando a través de la Terapia Sistémica

 

Y quizás esa sea una de las razones por las que creo profundamente en la mirada sistémica dentro de la terapia y el counseling. No existimos en el vacío; nuestras emociones, nuestras heridas y nuestra sanación están profundamente entrelazadas con las personas que nos rodean.

 

Mi prima trabajaba cerca del World Trade Center. De repente, lo que veíamos en televisión dejó de ser simplemente una tragedia que ocurría en otro lugar. Afecta a tu familia. Afectó nuestras vidas.

 

 

A 25 años de aquel día, te invito a reflexionar sobre tus propias conexiones. Cuando el peso del mundo o de tu propia historia parezca demasiado grande para llevarlo a solas, recuerda que está bien buscar apoyo. No tienes que sanar en aislamiento.

 

 

Por: Marlene Silva Rosabal , LMFT

Gaviota Counseling Services

  

 

 

 

 

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